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This Sundays Bulletin | Hoja para este Domingo
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Due to the outbreak of the coronavirus in our community, St John’s at Diocesan Center will be closed to the public until May 4, and will not be holding public worship services in April. We will be live-streaming the services on Facebook. (Search @stjohnsnorristown or Andy Kline in Facebook.) In this rapidly changing situation, we are following guidelines issued by Bishop Gutiérrez, the diocese, and the local authorities. All other meetings and fellowship have been suspended for the rest of the month of April. For further information please see the many resources here and especially the Bishop’s encouragement to all of us. https://www.diopa.org/…/faith-based-response-to-coronavirus…

Debido al brote del coronavirus en nuestra comunidad, San Juan en el Centro Diocesano estará cerrado al público el 4 de mayo y no realizará servicios públicos y presenciales de adoración en abril. Transmitimos los servicios para Facebook Live. (Busca @stjohnsnorristown o Andy Kline en Facebook.) Seguiremos las pautas emitidas por el obispo Gutiérrez y nuestra diócesis. A excepción de los servicios dominicales, todas las reuniones y el compañerismo se suspenderán por dos semanas. Para obtener más información, consulte los numerosos recursos aquí y especialmente el mensaje del Obispo para todos nosotros. https://www.diopa.org/…/faith-based-response-to-coronavirus…

Quiero compartir este mensaje del Obispo Gutiérrez en completo. La iglesia esta abierta para servicios los Domingos, pero esta cerrada para todo los demás. Estamos sirviendo lo mas vulnerables, y estamos en sitio, pero por favor, háganse precauciones para usted y su familia.
Fr. Andy+

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Basado en la Fe
Respondiendo ante el Coronavirus
(CODVID-19)

Y se dedicaban continuamente a las enseñanzas de los apóstoles, a la comunión, al partimiento del pan y a la oración. Sobrevino temor a toda persona;
y muchos prodigios y señales eran hechas por los apóstoles.
Hechos 2:42-43

A mis hermanas y hermanos,

El libro de Los Hechos de los Apóstoles nos dice que la iglesia primitiva crecía en tiempos de gran incertidumbre. Además, nos dice que, con la incertidumbre también viene una oportunidad. Son oportunidades para apoyarnos los unos a otros, fortalecernos en nuestra fe, y acercarnos más que antes a Jesús. Este tiempo es también para mostrar la fortaleza de la Iglesia, en fe y en comunidad. Tratar de hacer cosas nuevas para alcanzar a quienes nos siguen – y tal vez alcanzar nuevos seguidores. Es un período donde necesitamos continuar apoyándonos unos a otros y unirnos, acercándonos al mundo en un acto de encarnación. Además, es un tiempo para ser pacientes con cada uno, sostenernos en tiempos de miedo, tener esperanzas y compartir el amor de Cristo. En muchos sentidos, estos son nuestros cuarenta días en el desierto, mientras ponemos nuestra mirada en Jerusalén.

En las pasadas 72 horas, he estado en llamadas telefónicas con los miembros del clero de esta diócesis, con otros(as) obispos, con el Comité Permanente y con las personas a través de nuestra diócesis, así como también dándole seguimiento a las recomendaciones que dan las autoridades sobre la salud. Hay tanta incertidumbre y en tan solo unas horas, parece que las cosas están cambiando. Recién me enteré que Montgomery County ahora está aconsejando el evitar reuniones de grandes grupos de 250 personas.

Existen muchas opiniones y sugerencias, sin embargo, nuestra principal preocupación es mantener nuestra confianza puesta en Cristo y no tener miedo. Hemos sido informados de la necesidad de buscar maneras de detener y bajar el contagio lo que se conoce en inglés como “flattening the curve,” para que las estadísticas de una epidemia no sigan escalando. La meta ideal de frenar una epidemia o una pandemia es detener completamente la propagación. Que no siga extendiéndose – Mitigar – para reducir los daños es crucial. Hacer esto reduce los números de casos en cualquier momento dado, de los que ya están activos, y a su vez, se pueda ganar tiempo para que médicos, hospitales, la policía, las escuelas y los fabricantes de vacunas puedan estar preparados a responder a la emergencia, sin que se convierta en algo abrumador. Muchos hospitales pueden funcionar con una reducción del 10 por ciento del personal, pero no funciona de una vez con la mitad de su personal ausente.

Nuestros miembros del clero y sus juntas parroquiales, manteniéndose en oración, están tomando decisiones sabias con la información obtenida, de manera a que se sepa que hacer en los servicios del domingo. Puede que usted haya escuchado que algunas diócesis han optado por cancelar el servicio de adoración por completo los domingos. Aunque respeto sus decisiones, también sé que ahora, más que nunca, nuestra gente necesita de oración y de los sacramentos. En este momento, no quisiera imponer la decisión de cerrar nuestras iglesias. Sin embargo, recomiendo altamente que las iglesias cancelen reuniones que tengan grandes grupos presenciales, a menos que no sea solo para el servicio de adoración.

Toda información actualizada de nuestra diócesis se encuentra en esta página.

Creo que sus sacerdotes y juntas parroquiales pueden tomar las mejores decisiones para sus iglesias y sus comunidades. Ofrezco las siguientes alternativas: para continuar la adoración presencial con algunas modificaciones; temporeramente suspender los servicios presenciales y celebrarlos para verse vía Internet en vivo, Facebook, o cualquier otro medio social de Internet; suspender temporera y totalmente los servicios de adoración presenciales, en cuales casos puedan dirigirse a otra iglesia que ofrezca horarios vía Internet y/o continúen con tiempo de adoración presencial.

En adición, les propongo las siguientes instrucciones:
• Se deberá cancelar hasta nuevo aviso y se tomen nuevas decisiones, toda actividad como son los horarios para compartir el café después de los servicios, escuela dominical, y ensayos programados.
• Reuniones en las iglesias deberán ser pospuestas, reprogramadas o conducidas vía Zoom, o cualquier otro medio electrónico, a menos que una reunión presencial sea absolutamente necesaria. (Comuníquese con nosotros de necesitar ayuda.)
• Aquellos que no están en grupos de alto riesgo y que no han tenido síntomas por las pasadas dos semanas, se les pide a que se mantengan alerta para acercarse y asegurar la ayuda para aquellos afectados por la pobreza, los marginados, los que están solos, con los envejecientes y por las personas que viven con miedo, dejándole saber que no han sido olvidados. Hemos desarrollado varios recursos según continuamos teniendo alcance comunitario y requieran crucialmente de servicios sociales. Durante este tiempo, construyamos una comunidad fortalecida donde podamos confiar profundamente los unos a los otros, teniendo la certeza en el Príncipe de Paz y Sanador.
• Manténgase en contacto unos con otros. Les motivo a que se comuniquen y verifiquen a todos sus hermanos y hermanas de la iglesia, estableciendo por teléfono un método de comunicación ramificada de cuando en cuando. En consulta con las iglesias, continuaré realizando mis visitas pastorales para los ritos de Confirmación y Recepción. También celebraré la Eucaristía por Facebook, este servicio estará disponible para todas las Iglesias.

Creo fervientemente que no hay necesidad de ceder al miedo. Si bien nuestros servicios de adoración, estando todos presentes, cesan por un tiempo en algunos de nuestros lugares, no quiere decir que nuestras iglesias están cerradas, la iglesia nunca cerrará. La manera de celebrar será diferente por una temporada, pero en la forma que sea, continuaremos manteniendo nuestra adoración y celebrando los sacramentos. Seguiremos orando, adorando y apoyándonos los unos a los otros, aun si es a través de una línea telefónica, o a través de la pantalla de una computadora u ordenador. Esta es una oportunidad para nosotros de encontrar formas nuevas y creativas de vivir nuestra vocación y el llamado de ser el Cuerpo de Cristo en medio de un mundo consumido por el pánico. También necesitamos estar preparados para otros cambios y acontecimientos según se desarrollan y que surgen a cada hora.

Jesucristo es el Señor y con la seguridad y la certeza esperanzadora, continuaremos unidos en nuestra jornada por el desierto. Nuestra gente nos necesita, nuestra comunidad necesita de nuestra presencia y nosotros necesitamos a Cristo. Este es un momento para que la Diócesis de Pensilvania dirija la iglesia a través de la creatividad, la fidelidad y el amor.

Soy bendecido de ser tu hermano y tu pastor.

Muy Ilmo. Rvdmo. Daniel G.P. Gutiérrez
XVI Obispo de la Diócesis Episcopal de Pensilvania